El concepto de suelo cosido consiste en el reforzamiento del terreno mediante la instalación de anclajes pasivos. Este refuerzo permite amarrar la zona activa, la que se desliza, con la zona resistente. Para poder alcanzar la estabilidad, es necesario que se cumplan las siguientes condiciones: 1) Que el refuerzo del anclaje resista las fuerzas de tensión que se producen, 2) Que el refuerzo esté empotrado, en una longitud adecuada, dentro de la zona resistente y 3)Que el paramento expuesto logre integrar y distribuir las fuerzas de los anclajes. A diferencia de los anclajes activos, los pernos pasivos empiezan a trabajar con la deformación del terreno. Por esta razón su uso no es recomendado en sitios donde las estructuras en colindancias puedan verse afectadas por asentamientos.

Soil Nailing