Sistema constructivo de muros de retención con anclajes activos y pasivos utilizados para el aseguramiento de cortes en excavaciones o la estabilización de taludes. Los anclajes son usados para limitar el desplazamiento de la masa de suelo que pueda ocasionar daños a estructuras próximas. El anclaje resiste la carga de tensión por medio de la fricción entre la lechada de inyección del anclaje y el terreno.
Los anclajes pueden tener carácter definitivo o provisional, determinados en función de la vida útil esperada del mismo. Al construirlos se realiza primero la perforación, de acuerdo con la inclinación y longitudes proyectadas. Se utilizan sistemas de perforación adecuados al terreno, garantizando la estabilidad de las paredes de la perforación. Luego se introduce el anclaje dentro de la perforación para luego realizar la inyección con mezclas de cemento y/o aditivos. Su proceso constructivo termina con el tensado de los anclajes por el uso de un gato hidráulico.
Los anclajes varían en longitud dependiendo tanto de la estratigrafía del sitio y sus condiciones geológicas, como de la geometría y cargas a las que se ven sometidos, típicamente pueden ser de 30 a 70 toneladas.

Muros Anclados